el cólico del bebe

cólico del bebe

INTRODUCCIÓN

El cólico del lactante es una afección frecuente en los bebés. Es un proceso benigno, que suele iniciarse entre la 2ª y 5ª semana de vida y, generalmente, se resuelve de forma espontánea a los 3-4 meses de edad.

Llamamos cólico al episodio de llanto intenso e inconsolable que ocurre durante 3 o más horas al día, durante 3 o más días a la semana y que dura, al menos, 3 semanas. Se produce, predominantemente, por la tarde y por la noche y presenta inicio y final, del episodio de llanto, súbito. Durante estos episodios de llanto, el bebé presenta irritabilidad e inquietud, rubefacción facial, puños cerrados, distensión abdominal, encogimiento de brazos y piernas y emisión de gases por vía anal. Entre las crisis de llanto, el bebé permanece asintomático.

Es importante destacar, que estos episodios de llanto no se pueden explicar por ninguna causa, es decir, no existe ningún evento o patología que lo ocasione (hambre o sed, frío o calor, pañal sucio, estreñimiento, otitis, cuerpo extraño ocular…). Además, se trata de bebés sanos y con percentiles de peso y talla y desarrollo psicomotor adecuados.

 

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico médico se basa en una correcta y adecuada historia clínica y exploración física, sin ser necesario realizar analítica de sangre u orina o pruebas de imagen. Sólo si el pediatra tiene dudas sobre el diagnóstico, solicitará pruebas complementarias que le ayuden a confirmar otra etiología.

 

TRATAMIENTO

No existe un tratamiento efectivo que produzca la desaparición de estos episodios.

Las intervenciones de primera línea consisten en abordar los problemas de alimentación y sugerir técnicas para calmar al bebé y/o disminuir los estímulos ambientales.

  • En relación a abordar los problemas de alimentación: en los bebés alimentados con biberón, éste se debe colocar en posición vertical usando un biberón curvo para intentar disminuir la ingesta de aire. En todos los bebés (estén alimentados mediante lactancia materna o lactancia artificial) es fundamental expulsar los gases de forma frecuente para reducir el aire ingerido y mantenerle en posición erguida sin acostarle inmediatamente tras la toma. También, se debe evitar la sobrealimentación del bebé.

    En ocasiones, se puede realizar una prueba terapéutica basada en la eliminación de las proteínas de leche de vaca de la dieta del bebé y/o de la madre. Esta indicación debe ser pautada por su pediatra y, por tanto, no debemos realizarlo sin su asesoramiento. No está recomendado el tratamiento con otras leches como leche de soja, de fibra u otro tipo de leches existentes en el mercado.

  • En relación a las técnicas para calmar al bebé y/o disminuir los estímulos ambientales se encuentran: llevar al bebé a dar un paseo en el coche o caminar en el cochecito, colocarle boca abajo sobre el brazo con el abdomen apoyado en el antebrazo y la cabeza sobre el codo, mecerle y acariciarle, hacer masajes abdominales suaves, usar chupete o tetina, proporcionar un baño tibio, mantener un ambiente sin ruidos y tranquilo, reproducir una cinta de audio de latidos, proporcionar “ruido blanco” (por ejemplo, aspiradora, secadora de ropa, lavavajillas…).


Estas intervenciones tienen una evidencia limitada, pero no son dañinas y pueden ser útiles para los padres y madres a quienes les resulta difícil no hacer nada mientras esperan la remisión espontánea.

En relación a los probióticos como el Lactobacillus reuteri, diversos estudios realizados no han encontrado claros beneficios para el cólico infantil, pero tampoco efectos secundarios de la medicación, por lo que son necesarios más estudios para poder recomendarlos de forma sistemática.

Otros tratamientos para el cólico infantil no deben ser utilizados ya que los estudios no presentan suficiente rigor científico: sacarosa, dimeticona (aerored®), infusiones (manzanilla, melisa, hinojo…), anisetes, remedios homeopáticos o acupuntura.

Es importante tranquilizar a los padres indicándoles que este trastorno no tiene consecuencias en la salud ni el desarrollo cognitivo del bebé, por lo que deben mantener la calma y estar tranquilos cuando el bebé presente estos episodios, ya que el nerviosismo sólo empeora la situación.

Algunos estudios, han relacionado los cólicos con alteraciones del comportamiento o del sueño del niño y con diversas patologías neumológicas o alérgicas (como el asma y la atopia), pero los estudios publicados presentan datos contradictorios por lo que NO existe en la actualidad una clara asociación.

También podría interesarte:

¡Gracias por escribirnos!